“PARA LUCHAR CONTRA LA CRISIS HAY QUE BUSCAR NUEVAS VÍAS DE ACCIÓN COLECTIVA”

 

El sociólogo Zygmunt Bauman, Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2010, ha señalado los desafíos a los que se enfrenta la educación en la sociedad moderna en el foro “Education. Educar para Transformar” de la Universidad Europea

Durante el acto, que ha contado con la participación del politólogo Fernando Vallespín, Bauman ha animado a los jóvenes a creer en la posibilidad del cambio para superar la crisis económica y social que rige nuestros días

 

Zygmunt baumanMadrid, 30 de abril de 2013.- El sociólogo Zygmunt Bauman, Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2010, ha visitado esta mañana la Universidad Europea para reflexionar sobre el papel que juega la educación en un mundo en permanente estado de cambio, en el marco del foro Education. Educar para Transformar.

Durante el acto, Bauman ha recordado que las universidades deben tener el mismo papel que en el pasado: “fomentar la emancipación de la humanidad generando conocimiento y herramientas para construir el futuro”. Además, se ha dirigido directamente a los jóvenes presentes en la sala: “sois la primera generación que no creéis que vuestro nivel de vida será mejor que el de sus padres, la primera desde la II Guerra Mundial que está a la defensiva y no a la ofensiva. No puede haber una revolución sin ese impulso, y para ello hay que creer en la posibilidad del cambio. Para luchar contra la crisis, hay que buscar vías alternativas de acción colectiva como el movimiento de los indignados. El siglo XXI va a tener que responder a la pregunta de cómo reconciliar el poder, la capacidad de hacer las cosas, y política, la capacidad de decidir qué debe hacerse”.

Su ponencia, titulada “Educar en la Modernidad Líquida”, ha incidido en los cambios que este nuevo planteamiento implica en el plano educativo, así como en los tres desafíos “que hacen que la crisis actual sea diferente a las del pasado, porque afecta más a las raíces del sistema educativo”.

El primero de estos retos es la cantidad de información disponible y su capacidad para crecer a un ritmo vertiginoso. “Con tantos medios que llaman nuestra atención, es difícil filtrar la información, decidir qué creer y entender quién nos dice la verdad y quién nos está engañando. Hace un tiempo, creía que nuestro problema era la falta de acceso a la información. Pero actualmente lo que preocupa es el exceso de información, porque nos abruma. Durante los últimos 30 años se ha generado más información en el mundo que durante los anteriores 5.000”. Por ello, ha señalado, “una habilidad crucial en la sociedad de la información es sabernos proteger del 99,9% de la información que nos bombardea y no nos interesa”.

En este sentido, la tiranía del momento y la velocidad a la que cambian las cosas a nuestro alrededor se convierten en el segundo desafío para los educadores. “Hemos perdido la capacidad de pensar a largo plazo. Por primera vez, la duración de la vida física es lo único que incrementa su esperanza de vida mientras que las grandes modas se desvanecen a un ritmo vertiginoso, se vuelven pasajeras”. Según las palabras del pensador polaco, “el mundo líquido es tan rápido que hay que vivir cada momento por separado. La línea recta del progreso se ha visto desintegrada hasta una visión puntillista, de puntos separados en el tiempo que, como en la pintura, crean una imagen coherente a cierta distancia. Cada vez es más difícil generar una narrativa, asignar un orden y una secuencia de desarrollo. Los fragmentos se vuelven hegemónicos, vemos los árboles pero perdemos de vista el bosque”.

De acuerdo con esta reflexión, los educadores se enfrentan a “una visión cortoplacista de aprovechamiento de oportunidades” que no resulta positiva a la hora de asimilar conocimientos y reflexionar sobre ellos. “Hasta ahora, el propósito de la educación era generar algo similar a un misil balístico, una pieza de artillería en la que introducías una munición y según la cantidad de pólvora y la orientación, determinabas una trayectoria. Hoy se pide a los educadores que generen munición inteligente, misiles guiados que van modificando su trayectoria sobre la marcha. Esto se consigue gracias a la educación a lo largo de toda la vida”, ha continuado Bauman.

Otro de los desafíos es la interrupción de las relaciones humanas entre maestro y discípulo, que durante siglos establecieron el entorno ideal para la educación. “El maestro no sólo formaba, sino que realizaba una labor muy amplia para dar forma al carácter de sus discípulos y a su actitud ante la vida. Era la puerta a la información, el que guardaba las puertas del conocimiento. Ahora, sin embargo, tiene que competir en una situación de desventaja, no tiene una relación preferente con el estudiante”.

Tras la conferencia se ha establecido un debate con estudiantes, en el que se ha incidido en la crisis económica y social que rige nuestros días y la frustración que provoca en los ciudadanos, especialmente en los jóvenes. El acto ha estado conducido por el politólogo Fernando Vallespín, quien ha querido recordar que “el profesor Bauman nos sirve de filtro para ordenar la narrativa y las consecuencias del tránsito de la sociedad de productores a la sociedad de consumidores. Una sociedad en la que ciertos sectores que antes eran clave, comienzan a parecer superfluos”.

Education. Educar para Transformar es un ciclo de debates organizado por la Universidad Europea en el que profesionales, estudiantes y otros especialistas en educación se reúnen para conversar sobre la situación del sector, potenciar su excelencia y contribuir al progreso de nuestra sociedad. El foro, que se ampliará a lo largo de 2013, ha contado con la participación de algunas de las voces más representativas del panorama internacional en el ámbito educativo, como el analista de la OCDE Pablo Zoido, el exconsejero de la Junta de Educación de Finlandia Reijo Laukkanen o el sociólogo Zygmunt Bauman.

 

logo educatio